jueves, 19 de julio de 2012


Somos  un grupo de alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, cursando la asignatura de Introducción a la Teoría e Historia del espacio escénico y del edificio teatral (sentidos del espacio).

El blog se plantea como método de difusión y presentación de las reflexiones surgidas por la realización del ejercicio propuesto. Éste, estará relacionado con el montaje de un musical infantil (o para todos los públicos), que estará basado en un cuento, una fábula, un mito, una leyenda… infantil. La intención es que la historia sea de carácter popular, con el fin de que el público conozca ya la historia, ya que se pretende realizar una reinterpretación o versión de la historia original, a través de un montaje escenográfico alternativo.

Por conocimiento de la misma, y por cercanía hemos optado por reinterpretar la historia de San Jorge, localizada en Cáceres, ya que se trata de una historia perteneciente al folclore tradicional de la ciudad. Además de ser patrón de Cáceres, también dispone de un día festivo en el que se organiza una cabalgata a lo largo de la ciudad.

En este punto, nos planteamos realizar una reinterpretación del concepto de cabalgata y de la propia leyenda de San Jorge.

Como primera idea, creemos que la cabalgata, no dispone del hilo argumental necesario para contar el mito. Por ello queremos darle una dimensión teatral a la representación de la historia.

Para ello, el primer estudio que realizamos es del recorrido de la propia cabalgata. Por motivos de tradición y folclore en la ciudad, no se cambiará el recorrido de la misma, pero se ha intentado encontrar algunos puntos o hitos de la ciudad que se encuentren en su recorrido, para que la cabalgata no sea simplemente un paseo por la ciudad, si no que la misma ciudad y las personas que se acerquen a disfrutar de las fiestas, disfruten de la cabalgata y conozcan el mito de San Jorge y el Dragón. En estos puntos, se realizará algún tipo de pequeña escenificación de algunos de los puntos de la leyenda, siguiendo de esta manera el hilo argumental. A continuación le adjunto una imagen con estos puntos: 


La salida se produce en el sur y el fin de la cabalgata es en la Plaza Mayor de Cáceres. 

Actualmente, es en la Plaza Mayor, donde concluye la cabalgata, donde se realiza una pequeña escenificación por la noche. Ésta acaba cuando se quema al dragón como metáfora de su muerte, y significa el broche a un día de fiesta en la ciudad.

Nosotros nos hemos centrado en la escena final. Para ella hemos dispuesto un guión literario y un guión técnico/StoryBoard de la escena que proponemos como finalización de la cabalgata. El trabajo se muestra a continuación.



SINOPSIS DE LA HISTORIA




La leyenda occidental comienza con un dragón que hace un nido en la fuente que provee de agua a una ciudad. Como consecuencia, los ciudadanos debían apartar diariamente al dragón de la fuente para poder conseguir agua. Esto es lo que hace que los ciudadanos le ofrecieran diariamente un sacrificio humano, decidido al azar entre los habitantes. Uno de los días resultó seleccionada la princesa local. 

Cuando la princesa estaba a punto de ser devorada por el dragón, aparece San Jorge en uno de sus viajes a caballo. Él se enfrenta con el dragón, consiguiendo matarlo y salvar en consecuencia a la princesa. Los agradecidos ciudadanos abandonan el paganismo y abrazan el cristianismo tras esto.




GUIÓN LITERARIO




Secuencia final: La batalla 


El gentío se aglutinaba en la Plaza Mayor. No se trataba de una noche cualquiera. Aquella noche no era un campesino más, se trataba de la mismísima princesa quien iba a ser ofrecida al Dragón. Así lo había dictaminado el sorteo realizado esa misma mañana. 



Todas las miradas se encontraban clavadas en el centro de la plaza, donde un seco y deshojado árbol esperaba la llegada de la siguiente víctima. Al fondo, el portón de la muralla que cerraba la plaza, se encontraba abierto y todos aguardaban ver pasar a la princesa. 

Los curiosos observaron cómo ella entraba tranquila, vestida con una simple túnica azul verdoso la cual resaltaba con el color de su larga cabellera rubia. Se acercó lentamente al árbol con una determinación en la mirada que no reflejaban sus piernas. Se arrodilló junto al árbol y su padre, el Rey en persona, es quien le bendice y ata de manos al mismo. Mientras, ella dejaba caer la cabeza de manera que los cabellos le permitían ocultar el rostro congestionado, esperando a ser recogida por la bestia. 

Todos los presentes se retiraron con cautela, alejándose del centro de la plaza, esperando la llegada del dragón. Esta bestia podía llegar en cualquier momento, y no tendría reparos en llevarse por delante a todo aquel que se interpusiera a su banquete. 

Una tensa y silenciosa espera se apoderó del ambiente, acallando todos los murmullos que antes inundaban la plaza. Los ojos se movían de un lugar a otro buscando a la bestia del mal, la cual tenía controlada la ciudad con gran tiranía. 

De pronto, alguien señala a la Torre de Bujaco. Allí se encontraba la bestia. Agazapada y controlando todo con su mirada, tranquila sabiéndose poderosa. Algún que otro aldeano deja escapar un grito sordo, mientras que todos cada vez se apartan más, para dejarle el camino libre. 

En un abrir y cerrar de ojos, antes de que todos pudieran advertir su presencia, se lanza en picado hacia la plaza. Las sombras del dragón se proyectan sobre los edificios, el gentío empieza a ponerse nervioso, moviéndose de un lugar a otro, sin saber dónde esconderse de la influencia aterradora de su presencia. 

Al final, tras unos tensos instantes, el dragón decide aterrizar frente a su presa, mostrando las fauces y los colmillos, las garras y las alas extendidas. El dragón hace sonar un rugido provocando un silencio sepulcral. El dragón se acercaba lentamente a ella, dejando salir humo por sus fosas nasales. 

Pero de pronto el silencio se ve roto por el sonido de unos cascos de un corcel al galope. Cuando por el portón, apareció un caballero sobre su corcel, un murmullo recogió la multitud y se pudo oír el susurro fervoroso de la princesa. San Jorge era esbelto como un junco y vestía una armadura de plata increíble, tan pulida que se despertaban destellos provocados por el fuego en su superficie, con filigranas de enredaderas negras y diminutos nomeolvides azules. El centro del peto estaba dominado por una gran cruz roja sobre fondo blanco. El caballero llevaba en su haber palma, lanza, espada y escudo. Una exclamación de asombro escapó de miles de gargantas al verlo entrar en la plaza. 

El dragón, tras un primer momento de indecisión soltó un rugido de mil demonios, haciendo encabritar al corcel de San Jorge, aunque éste pudo controlarlo y dirigirlo rápidamente hacia el Dragón. En los ojos de la princesa, podían vislumbrarse el brillo de la esperanza, y en la sonrisa de su cara el amor despertado hacia su caballero salvador. 

La bestia emprendió el vuelo mientras San Jorge aprestó su lanza. El semental blanco níveo cargaba con la suavidad de la seda. El dragón alargó el cuello y abrió la boca, mostrando los colmillos, pero de pronto San Jorge estaba encima de él, con la punta de la lanza en el lugar preciso; y al instante siguiente el dragón caía junto con San Jorge impulsado por la fuerza del choque, haciendo levantar una gran polvareda. Se escucharon gritos, silbidos, aplausos y vítores. 

Cuando la nube de polvo se disolvió se pudo ver como San Jorge se revolvía por el suelo, con una herida en la pierna, intentando arrastrarse para interponerse ante su amada y el dragón. Mientras, el dragón, aprovechaba para levantarse y acercarse lentamente a la princesa. Ella, mientras, intentaba zafarse rápidamente de las riendas que le ataban al árbol, para poder huir de la bestia y otorgar auxilio a su amado caballero. 

Mientras un dragón moribundo y dubitativo se acerca a la princesa, ella no consigue deshacer el nudo que la tenía apresada, y su caballero corre para interponerse en su camino. El dragón, contrariado, ruge de ira mientras intenta acercarse, herido aún con la lanza clavada, para poner fin a esa relación de amor que sienten el uno por el otro. La bestia, personificación de la blasfemia, el mal y la tentación, se ve débil ante tan poderoso sentimiento. Se trata de un ángel caído que ve como su vitalidad se va perdiendo a causa de una locura: la de luchar contra él. Hecho sólo posible por un sentimiento ciego, loco y poderoso como el de un voluntarioso y valiente caballero enamorado. 

Ambos se aferran ante el ataque del dragón y un "¡NO!" atronador sale de la garganta del joven, paralizando por completo a la criatura. Observan cómo una energía interior empieza a engullir a la criatura desde el interior, paralizándola por completo. Una vorágine de luz se concentra en su pecho, provocando un rayo cegador que inunda e ilumina la plaza entera. 

Cuando la luz disminuye, se puede ver cómo el dragón se encuentra tirado en la plaza, ardiendo desde dentro, desintegrándose, eclosionando. Una hoguera de 15 metros de altura lo ilumina todo. La ciudad se ilumina. Las caras se iluminan. Las sonrisas aparecen. Los vítores se expanden. La multitud aclama a su héroe, a su salvador. San Jorge tuvo la determinación de luchar contra el mal por amor y por la libertad de la ciudad, y éste se vio desbordado ante tal sentimiento de fraternidad, de amor del caballero hacia la dama y hacia tal gesto de heroicidad.



STORY BOARD/GUIÓN TÉCNICO


Se muestra a continuación el link de descarga para el archivo .pdf de este apartado.